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El tantra tiene mil años. El masaje tántrico, unos cincuenta, y es californiano

Qué es el tantra de verdad, qué es el neotantra de Osho y en qué consiste realmente lo que los centros llaman masaje tántrico. Con las fuentes académicas.

7 de octubre de 2026

El concepto «masaje tántrico» es prácticamente sinónimo de «masaje erótico»: es raro el centro de masajes que no cuente con un masaje tántrico en su carta, o incluso que se describa directamente como un centro de masaje tántrico.

El tantra es muchísimo más que masajes: es una cosmovisión, una filosofía y una forma de vida que va mucho más allá del sexo y los masajes. Se trata de una enseñanza muy antigua donde la energía sexual tiene mucha importancia; existen los masajes, pero no tienen que ver con lo que Occidente reinterpretó como masaje tántrico.

Anteriormente se había introducido el término en Occidente, pero fue Osho Rajneesh, en pleno auge de la cultura new age y la revolución sexual, quien occidentalizó el término y dio origen a lo que hoy conocemos como masajes tántricos en nuestra cultura.

Si esto te ha dado ganas de probarlo: el masaje tántrico.

Según esta visión, un masaje tántrico es recorrer suavemente el cuerpo de la otra persona, dejando en principio de lado sus genitales, para finalmente, una vez que se ha establecido una conexión a través de la respiración, el tacto y las caricias, masajear las zonas íntimas para llegar al orgasmo.

Hay muchas variaciones. Seguramente, lo más extendido consiste en masajear el pene suavemente y apretar en la parte superior para prolongar el tiempo de caricias y atrasar la eyaculación.

Esta sensación de excitación máxima y continuo retraso de la eyaculación hace que, cuando se llega al clímax, suela ser mucho más placentero. Según se va practicando, hay hombres que afirman que pueden controlar mejor su eyaculación, y mujeres que indican que les excita tanto ver a su pareja al límite que el disfrute se multiplica.

La conexión en la pareja crece: sincronizan sus respiraciones, se masajean, dedican horas a recorrer el cuerpo del otro y el orgasmo pasa a un segundo lugar.

Hay muchas más variantes, pero considero que esta es la que mejor relata lo que se considera un masaje tántrico.

Entre las personas que viven el tantra como cosmovisión hay un cierto malestar por que su forma de vida se identifique con el masaje erótico. De hecho, se mezclan muchos conceptos de las enseñanzas védicas, el taoísmo, el zen y otras enseñanzas orientales en muchos lugares que ofrecen masajes tántricos, e incluso que los enseñan.

Seguramente el nombre más acorde a su contenido es «masaje erótico», pero por la connotación de la palabra erótico en nuestra cultura suena mucho mejor llamarlo tántrico, que le da un halo misterioso y lo dulcifica.

Hay un estudioso, Hugh Urban, que ha rastreado la deriva del tantra en Occidente y su asociación con el capitalismo y el sexo. Christopher Wallis, en Tantra Illuminated* (2013), distancia explícitamente la filosofía tántrica clásica de las prácticas sexuales neotántricas.

Que el nombre no sea el más adecuado para reflejar su realidad no le quita valor al masaje: realmente hay muchos testimonios de clientes que describen estos masajes como experiencias mucho más placenteras que la penetración, y parejas que practican este tipo de masajes dentro de sus prácticas sexuales cotidianas.

En los centros de masaje erótico suele ser la estrella del menú, junto con el masaje nuru.

Una buena masajista erótica dominará el arte del masaje tántrico: será capaz de dominar al hombre a base de caricias, conexión y de retrasar el orgasmo.

En el caso de las mujeres, ya sea solas o en pareja, suele ser el masaje que más les gusta. A la mujer le gustan mucho los preliminares, las caricias, que le recorran todo su cuerpo y que no se vaya directo a la penetración.

Realmente no tiene importancia el nombre, siempre que sepamos qué esperar cuando vamos a un centro de masajes eróticos y solicitamos un masaje tántrico, y entendamos la diferencia entre la palabra «tántrico» referida a los masajes y lo que es realmente el tantra.

* Urban, Hugh: Tantra: Sex, Secrecy, Politics and Power in the Study of Religions (University of California Press, 2003).

¿Lo probamos?

Dinos qué buscas y te aconsejamos el masaje y la masajista.

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