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La temperatura importa tanto como la presión

La variable por la que se distingue en un minuto a un centro que sabe lo que hace: la temperatura. De la sala, del aceite, del cuerpo y hasta de lo que bebes antes.

2 de octubre de 2026

Si te has dado algún masaje en lugares diferentes, entenderás que el entorno cambia toda la experiencia.

Hay personas que, con muy buenas intenciones, dan masajes en su propia habitación o en lugares que se usan para otras actividades estéticas. El masaje nunca será igual, y más aún el masaje erótico, que requiere de tanta delicadeza, confianza y atención a los detalles.

En artículos anteriores hablábamos de la velocidad de 3 centímetros por segundo como la velocidad óptima para la caricia y el masaje erótico.

Si esto te ha dado ganas de probarlo: el masaje descontracturante.

Ya sabemos, porque lo hemos visto en muchos lugares, que un sonido suave, una iluminación tenue y un olor agradable nos preparan para un masaje que sin duda será mucho más agradable.

Pero hay una variable en la que rápidamente te darás cuenta de si un centro o una masajista tiene conocimiento real de lo que está haciendo: la temperatura.

La temperatura del masaje debe ser lo más cercana a la nuestra. Esto explica que sea tan agradable cuando el masaje te lo da otra persona, y mucho más agradable cuando es cuerpo a cuerpo que solo las manos.

Aquí el cuidado del centro y la experiencia de la masajista son fundamentales. La sala debe estar a una temperatura agradable, y siempre será mejor un poco caliente de más que fría. Normalmente, una temperatura entre 20 y 25 grados es lo deseable.

Si vienes de la calle en pleno invierno, una ducha muy caliente es necesaria. Piensa que por dentro somos al menos en un 75 % líquido, y el líquido de nuestro interior, al igual que el agua de una piscina, siempre tarda un poco más en calentarse o enfriarse.

Para el invierno —e incluso hay quien lo toma en verano— una bebida caliente ayuda mucho. No es casualidad que en las culturas orientales, grandes maestros de los masajes, siempre nos brinden un té antes de iniciar el masaje. En nuestra cultura occidental somos más de café, que cumple la misma función, pero no lo recomendamos por su efecto estimulante, que nos puede generar un poco de ansiedad durante el masaje.

Definitivamente, las bebidas frías no se recomiendan antes de un masaje, aunque puede haber excepciones si tienen algo de alcohol: muy poco, lo justo para que el cuerpo entre en relajación. De hecho, si en alguna ocasión has tomado más alcohol de la cuenta, habrás notado que el calor interno es uno de los efectos secundarios.

Nunca se debe dar un masaje a una persona embriagada o bajo los efectos del alcohol. Sí es deseable un sorbo o una copa de algún espumoso o vino, que nos ayudarán con este efecto de calor interior.

Una vez que el cuerpo del cliente está regulado, es importante cuidar todos los otros elementos. El aceite siempre debe estar caliente: siempre unos grados más que la temperatura del cuerpo harán que la sensación sea mucho más placentera.

Las masajistas suelen atender con muy poca ropa o incluso sin nada; es importante que, previo al masaje, estén bien tapadas, para que al llegar a la sala rápidamente lleguen a la misma temperatura que el cliente. Este es otro motivo por el que una ducha previa al masaje es fundamental: ayuda a que los dos cuerpos tengan temperaturas muy similares.

Si durante el masaje se nota que alguna parte del cuerpo se enfría más de lo deseable, lo recomendable es taparla: usar una toalla o un pareo para mantener tapadas las partes del cuerpo que no se están masajeando.

Nuestro cuerpo está listo para recibir caricias de otras personas, y lo que más le gusta es que sea a su misma temperatura.

La presión es fundamental una vez que la temperatura es adecuada: demasiada presión lo convertirá en un masaje deportivo, y muy poca presión puede hacer que la temperatura baje.

Déjate llevar y confía en tu masajista, que ella leerá tus reacciones corporales y sabrá lo que tiene que hacer.

Si el masaje no te está gustando, la próxima vez pregúntate si simplemente la temperatura del lugar o de la masajista no es la adecuada.

Todos los detalles cuentan para una experiencia excelente.

¿Lo probamos?

Dinos qué buscas y te aconsejamos el masaje y la masajista.

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